Empezamos por un canal y un grupo de consultas
Horarios, servicios, condiciones, documentación necesaria o recogida inicial de una solicitud. Elegimos WhatsApp o correo y delimitamos qué puede resolver y qué necesita revisión.
Si hay citas, comprobamos la agenda y sus reglas antes de añadir reservas, cambios o recordatorios. Las confirmaciones dependen de que la integración funcione y devuelva un resultado válido.
Cuando no sabe, lo lleva a una persona
Las preguntas sin respuesta aprobada, las peticiones ambiguas y las excepciones generan una derivación. El equipo recibe lo ocurrido y el asistente deja de intervenir en ese caso hasta que se le devuelva el control.
Mejorar con las interacciones, con revisión
Una respuesta humana puede servir para proponer una mejora del conocimiento. Se revisa, aprueba y publica una nueva versión antes de utilizarla en otras conversaciones. Cada cliente mantiene sus fuentes y permisos separados.
Qué necesitamos para una primera demo
El canal elegido, una consulta frecuente, su respuesta si ya está definida y una idea del volumen. Utilizamos ejemplos ficticios; la documentación real se selecciona después, con su responsable.
Cómo comprobamos su utilidad
- Consultas resueltas dentro del alcance y respuestas corregidas.
- Derivaciones que llegan a la persona adecuada y tiempo hasta su atención.
- Casos repetidos, sin respuesta o con información contradictoria.
Contrastamos estos datos con la situación inicial. El resultado depende del alcance, la calidad de las fuentes y la participación del equipo.